Historia y evolución de la inteligencia artificial
Historia
y evolución de la inteligencia artificial
El
primer programa de IA En 1842, la matemática y pionera de la informática, Ada
Lovelace, programó el primer algoritmo destinado a ser procesado por una
máquina. Adelantada a su época, Ada especuló que la máquina “podría actuar
sobre otras cosas además de los números... el motor (la máquina) podría
componer piezas musicales elaboradas y científicas de cualquier grado de
complejidad o extensión”. Décadas más tarde, la visión de Ada es una realidad
gracias a la Inteligencia Artifcial (IA).
Sin
embargo, un hito considerado como el momento fundacional de la “inteligencia
artificial”, tanto del término como del campo de estudio, es una conferencia en
Darmouth el año 1956 organizada por John McCarthy, Marvin Minsky, Claude
Shannon y Nathaniel Rochester [1]. En ella, los organizadores invitaron a unos
diez investigadores para formalizar el concepto de inteligencia artificial como
un nuevo campo de estudio científico. Pioneros de la IA, cuatro de los
asistentes fueron posteriormente galardonados con el premio Turing (a menudo
denominado Premio Nobel de informática) por sus contribuciones a la IA. Una
idea común entre los asistentes, y profundamente arraigada hasta el día de hoy
en el estudio de la IA, es que el pensamiento es una forma de computación no
exclusiva de los seres humanos o seres biológicos.
Más
aún, existe la hipótesis de que la inteligencia humana es posible de replicar o
simular en máquinas digitales. Ese mismo año dos de los participantes de la
conferencia, Alan Newell y Herbert Simon, publican lo que es considerado el
primer programa computacional de inteligencia artifcial [2]. El programa “Logic
Theory Machine” es capaz de descubrir demostraciones de teoremas en lógica
simbólica. La idea principal es que a través de la combinación de simples
operaciones primitivas, el programa puede ir construyendo expresiones cada vez
más complejas. El desafío computacional radica en encontrar la combinación de
operaciones que demuestran un teorema dado, entre una cantidad exponencial de
posibles combinaciones.
La
contribución de los autores fue idear un enfoque heurístico, o de reglas
generales, que permiten recortar el árbol de búsqueda de manera “inteligente” y
encontrar una solución en la mayoría de los casos, pero no siempre. La
introducción de los procesos heurísticos ha influenciado enormemente la ciencia
de la computación y según los mismos autores, son la magia central en toda
resolución de problemas humanos. No es coincidencia que esta tesis provenga de
Herbert Simon, quien recibió el Nobel en economía por la provocadora idea de
modelar el comportamiento humano, no como un agente “homo economicus”
totalmente racional, sino que con “racionalidad limitada” cuya toma de
decisiones es principalmente heurística [3].
Completo en : Historia y evolución de la inteligencia artificial

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